La instrumentación oceanográfica abarca una amplia variedad de herramientas y sensores esenciales para medir las propiedades físicas del océano. Estos instrumentos se despliegan en distintas plataformas para recopilar datos fundamentales para comprender la dinámica oceánica, los procesos climáticos y los ecosistemas marinos.
1. Sensores oceanográficos básicos
Estos instrumentos miden parámetros físicos fundamentales:
- CTD (Conductividad–Temperatura–Profundidad): obtiene perfiles de salinidad, temperatura y profundidad.
- ADCP (Acoustic Doppler Current Profiler): mide la velocidad de las corrientes marinas.
- Termistores y termómetros: registran variaciones de temperatura.
- Sensores de presión: determinan la profundidad y monitorizan cambios en el nivel del mar.
- Mareógrafos: registran las fluctuaciones del nivel del mar a lo largo del tiempo.
2. Sensores biogeoquímicos y ópticos
Instrumentos que evalúan propiedades químicas y la actividad biológica:
- Fluorómetros: detectan clorofila y otros compuestos fluorescentes.
- Sensores de oxígeno disuelto: miden la concentración de oxígeno.
- Analizadores de nutrientes: cuantifican concentraciones de nitratos, fosfatos y silicatos.
- Turbidímetros: evalúan la claridad del agua y la cantidad de partículas en suspensión.
3. Dispositivos de muestreo
Herramientas diseñadas para recoger muestras físicas del medio marino:
- Botellas Niskin y Nansen: recogen muestras discretas de agua a profundidades específicas.
- Trampas de sedimento: capturan material particulado en hundimiento para su análisis.
- Redes de plancton: recogen organismos planctónicos para estudios biológicos.
- Rosetas de muestreo: integran múltiples botellas Niskin con sensores CTD para obtener perfiles completos.
4. Plataformas para el despliegue de instrumentación
Los instrumentos se instalan en diversas plataformas para facilitar la adquisición de datos:
- Buques de investigación: funcionan como laboratorios móviles para el despliegue de instrumentación y la realización de campañas oceanográficas.
- Anclajes y boyas: proporcionan monitorización a largo plazo en puntos fijos del océano.
- Vehículos submarinos autónomos (AUVs): realizan misiones preprogramadas para la recogida de datos.
- Planeadores (gliders): plataformas autónomas que recorren el océano obteniendo perfiles verticales.
- Derivadores y flotadores: dispositivos pasivos, como los flotadores Argo, que derivan con las corrientes y muestrean la capa superior del océano.
- Vehículos operados remotamente (ROVs): plataformas cableadas y maniobrables para la exploración y el muestreo en aguas profundas.
- Observatorios cableados: instalaciones en el fondo marino conectadas a tierra mediante cables, que permiten la transmisión de datos en tiempo real.